La zona era, originalmente, tierra de cultivos y conserva 2 pozos naturales; la casa es un Aljibe (depósito de agua) completamente restaurado en la que se ha empleado madera y piedra del lugar. Está a sólo unos minutos andando de la playa y puede alojar hasta 8 personas. Dispone de 2 baños, salón, cocina completamente equipada (nevera, horno y lavadora) y un cenador al aire libre con techo de paja, hamacas y barbacoa. Se suministran toallas, ropa de cama y tiene caja fuerte.
El dormitorio principal dispone de cama doble, un espacioso ropero empotrado y baño en suite con ducha bañera-jacuzzi y una segunda ducha independiente. El otro dormitorio cuenta con dos camas sencillas y un doble sofá cama. Como cama adicional puede: solicitar otro sofá cama o ubicar en el salón una cama Indonesa. El baño secundario dispone de ducha, aunque ambos cuentan con lavabos de diseño italiano y espejos marroquíes.
La zona de la piscina, climatizada mediante energía solar, consta de una piscina de 10 metros y otra de chorros. Tiene una cama de estilo Polinesio con techo de paja y justo al lado disponemos de una amplia habitación abierta con una segunda cocina, barbacoa de gas, mesa de comedor, zona para sentarse de estilo marroquí y un cuarto de aseo para invitados. Esta zona es común para las 3 viviendas pero puede alquilarse de manera privada con un coste adicional.
En esta propiedad los niños son bienvenidos y como toque especial incluye invitar a nuestros huéspedes, si lo desean, a participar en la recogida diaria de huevos provenientes de nuestras gallinas, disfrutar de una zona de juegos y trampolín para niños, mesa de ping-pong, campo de fútbol playa, 4 bicicletas e incluso de la compañía de nuestra burrita Molly.