El desempleo ha aumentado más en los trabajadores extranjeros que los nacionales, que son los que más desarrollan su actividad en la construcción y hostelería.
El paro se ha convertido en la principal preocupación de los lanzaroteños, por encima de la inseguridad ciudadana y de la drogadicción. Y es que los incrementos que se han producido en las listas del paro son para preocuparse, ya que se ha alcanzado un record histórico, con casi 8.000 parados durante el mes de diciembre de 2007. Los sectores peor parados son la construcción y la hostelería, y la solución pasa por más inversión pública y por la definición del planeamiento insular.
Cuando parecía que PIL y PSOE habían reconducido la situación, llega una decisión judicial contra Dimas que podría poner de nuevo en peligro la estabilidad de la isla.
La incertidumbre ha vuelto a instalarse en las principales instituciones lanzaroteñas. Las últimas decisiones judiciales contrarias a la situación carcelaria de Dimas Martín han puesto de nuevo en peligro la estabilidad del pacto PIL-PSOE. Una armonía que parecía haberse recuperado después del sorprendente cambio de actitud de los insularistas. La posibilidad de que Dimas Martín pueda volver a entrar en prisión, como así pide la Fiscalía, podría cambiar radicalmente la situación política de Lanzarote. Y es que si el líder del PIL y su entorno se llevaban un duro golpe al conocer que la Audiencia Provincial había declarado ilegal la reducción de su condena, la petición del fiscal de que se le retire el tercer grado no ha hecho más que empeorar la situación.
Tomar las riendas del territorio, sacar adelante las infraestructuras públicas y relanzar el turismo son los objetivos más importantes de este año.
Revisar por segunda vez el PIOT, sacar adelante los planes generales de los municipios, apostar por un turismo de calidad, crear oferta complementaria de altura, vigilar de cerca la recesión económica, frenar el paro... Éstos son sólo algunos de los objetivos que Lanzarote tiene que empezar a cumplir en 2008. En definitiva, se trata de actuar de una vez y decir adiós a la parálisis. Y para que esto sea posible, es necesario el empuje de unas instituciones fuertes gobernadas por un pacto con liderazgo. Sin embargo, ni PIL ni PSOE han demostrado en estos seis meses de gobierno conjunto en las principales instituciones de la isla que sean capaces de dar una respuesta a estos retos. Por el contrario, insularistas y socialistas han sembrado la incertidumbre sobre cómo afrontar los principales problemas a los que se enfrenta la isla.
Han sido tres años de duro trabajo. Había que unir al sector y caminar todos juntos. Éste era el gran reto al que se enfrentó cuando tomó las riendas de FELAPYME. Ahora la federación se enfrenta a un proceso de elección que se producirá la próxima semana para elegir al nuevo equipo directivo. Alfredo Villalba valora su gestión al frente de la FELAPYME. “Si se siguen personalizando determinadas actuaciones, difícilmente se podrá llegar a la unidad del empresariado”