10 de Marzo, sin ofertas ni rebajas
Cuando este semanario todavía esté en la calle se habrán celebrado las elecciones generales españolas para configurar el Congreso de los Diputados y el Senado. El que más escaños consiga, con las alianzas necesarias, será el partido o los partidos que gobiernen en el período de los próximos cuatro años. El bipartidismo ha impuesto su influencia y eso, naturalmente, entraña, por la fuerza mediática, dejar fuera a muchos representantes de partidos minoritarios en un estado que es casi federal, donde las autonomías juegan un papel primordial en la configuración de la propia nación. En las democracias todos participan y eso es la propia esencia y grandeza del sistema democrático. Los dos partidos mayoritarios, en el ámbito nacional, PSOE y PP, han acaparado casi toda la actualidad en los mass media y los debates televisivos entre Zapatero y Rajoy han marcado las pautas de una campaña electoral que se ha lucido no precisamente por el grado de pureza del lenguaje y donde se ha ejercitado una gimnasia mental impulsiva con el ánimo de aglutinar al ganado y llevárselo al corral de cada uno. Solo faltó ofrecer alfalfa gratis para todos los niños escolarizados. Dicen que contiene mucho calcio. Así me explico el por qué las cabras majoreras son fuertes y vigorosas y la abundante leche que dan. La clave de los candidatos era ofrecer la ubre de sus cabras, en este caso, las arcas del Estado, para que todos los electores se hicieran la idea de que chupar-mamar sale gratis. Pero bueno el periodo de ofertas y rebajas se acabó afortunadamente y a partir del 10 de marzo, la realidad se impondrá y el nuevo gobierno que salga de las urnas, una vez sosegado el panorama, gobernará con pragmatismo, se desarrollará un presupuesto racional y se repartirá según lo establecido en las leyes emanadas del Parlamento. Algunas comunidades saldrán más favorecidas que otras, según la fuerza que disponga en el Congreso de los Diputados y los apoyos que ofrezcan al nuevo gobierno que se configure por el sustento del número de escaños. Esto es así porque el Estado-Gobierno dispone de lo que se llaman “partidas innominadas” que se reparte al libre albedrío y según las preferencias o favoritismo.
Vote con libertad porque después de todo, la democracia parlamentaria es el sistema menos malo para que los países vivan en convivencia y en paz. A los ganadores, felicidades y a los que tienen jugar el papel importantísimo de la oposición, también enhorabuena porque significa que han salido elegidos y entre todos dirigirán un país multicultural al que pienso debemos sentirnos orgullosos de pertenecer al mismo. ¡Viva Canarias! ¡Viva España! y larga vida al Rey. ¡Coño! La edad me está haciendo estragos…
Menos mal que el Monarca, a pesar de vivir, como todos los ciudadanos, el circo ofrecido por los políticos en la campaña electoral no mandó callar a los bocazas, malabaristas y charlatanes; imagino que por respeto a la Democracia.
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