Los resultados electorales provocan que las fuerzas nacionalistas tengan que reflexionar sobre su futuro para recuperar el espacio perdido.
Coalición Canaria tiene que reflexionar sobre su futuro a medio plazo y posiblemente deberá reinventarse, hacer una reformulación ideológica que llegue mejor al electorado si no quiere quedarse como una fuerza minoritaria en la isla. Todo indica que el PIL se ha vuelto a meter en su enésima crisis, en la que parece que su presidente, Antonio Hernández, va a ser sacrificado. Los grandes partidos triunfadores, PSOE y PP, experimentan sentimientos diferentes en Lanzarote: los socialistas se frotan las manos con los resultados del 9-M mientras que el PP se debate entre la alegría de haber crecido en la isla de los Volcanes y la tristeza de no haber ganado las elecciones en España. Peor lectura han realizado los pequeños partidos como AC-25M y NC-CCN, que salen escaldados de estas elecciones por el ridículo apoyo recibido. Éstas son algunas de las consecuencias de las elecciones generales, que han dejado una clara conclusión: la "dictadura" de los dos grandes partidos, que apenas dejan sitio para ninguno más.
El alcalde de Tinajo se sacude el “apellido” que ha lucido durante la campaña, el de candidato al Senado. La sonrisa de los carteles la mantuvo en la noche electoral a pesar de la decepción. Porque para él el “saber perder” democrático exige poner buena cara y porque para la “resaca” electoral contará con la mejor aspirina: Tinajo, el municipio del que es alcalde y que el domingo le regaló el 60% de los votos.
El equipo rojillo está obligado a ganarle este domingo día 16 al colista, el San Isidro, para poner fin a su crisis de resultados y mitigar las críticas por los actos de indisciplina en la plantilla.