La tabla de salvación
Análisis de un optimista: Pudo ser peor. Al fin y al cabo, no fue una debacle. CC-PIL lograron sacar más de 13.000 votos al Senado en Lanzarote. Con esos mismos resultados, Marcos Hernández fue el senador en las anteriores elecciones. De hecho, el candidato a la Cámara Alta, Jesús Machín, sacó 3.000 votos más que la propia alianza nacionalista al Congreso, lo que quiere decir que fue un buen aspirante. Tanto que si se hubieran presentado Machín y Marcos a ese duelo senatorial sin el paraguas de las siglas de sus respectivas formaciones políticas, nadie duda hoy que el alcalde de Tinajo hubiera ganado de manera contundente. Marcos, el candidato del PSOE, obtuvo unos 3.000 votos menos que la lista de los socialistas al Congreso de los Diputados por Lanzarote. Es decir, que Marcos quitó votos a su partido y Jesús Machín, no. El nacionalista consiguió esos buenos resultados a pesar del tsunami socialista que barrió Canarias; a pesar del fenómeno del bipartidismo PSOE-PP, del protagonismo de las dos grandes fuerzas centralistas que más que nunca se dio en estas elecciones; y a pesar de la "carta bomba" que le envió Dimas Martín en el último tramo de la campaña electoral, demostrando una vez más, tal y como ya les conté en su día, su naturaleza de escorpión. Con respecto a los malos resultados obtenidos por la alianza nacionalista al Congreso, éstos eran previsibles dada la crisis de CC en Gran Canaria. Más previsibles aún si a eso le sumamos que tanto el PSOE como el PP lograron convencer a la mayoría de los canarios de que se trataba de una campaña presidencialista entre Rajoy y Zapatero, y de que apoyar al resto de candidatos era tirar el voto. En cualquier caso, la alianza nacionalista funcionó, pues era necesaria para Coalición Canaria. Por muchos riesgos que corriera "pactando" con Dimas, sin ese acuerdo con el PIL los resultados hubieran sido más desfavorables dada la coyuntura política que atraviesan los nacionalistas.
Análisis de un pesimista: La alianza nacionalista fracasó. Dimas Martín le falló y el PSOE logra neutralizar, de momento, su salida de las instituciones lanzaroteñas en las que gobierna con Dimas. Los socialistas evitan las mociones de censura que estaban previstas presentarse y que se enmarcaban dentro del acuerdo electoral con CC. Por otro lado, el líder insularista logra frenar el nacimiento de una figura como Jesús Machín que le podría crear problemas electorales en el futuro. Y él (su PIL pretoriano) sigue siendo la llave de las principales instituciones de la isla. Y encima, se lleva la Alcaldía de Yaiza con un coste prácticamente cero gracias a esta operación electoral ahora fallida. Con su jugada contra la alianza que él mismo fraguó tranquiliza a los socialistas (Fajardo y compañía), que estaban mosqueados. Y, por lo tanto, el líder del PIL puede dormir más tranquilo ante su todavía inestable tercer grado. Por si fuera poco, Dimas Martín también consigue poner entre la espada y la pared al presidente del Partido de Independientes de Lanzarote, Antonio Hernández, al presentarlo ante la opinión pública como el muñidor en solitario de esta alianza nacionalista y acusarle de haber caído en las garras de Coalición Canaria. De hecho, Dimas está esperando que Hernández tire la toalla por su propia voluntad en las próximas horas y, si no lo hace, se le obligará a dimitir en el próximo Consejo Político. Lo de crear una cuarta crisis en el PIL no le preocupa ahora. El avión ya está en el aire y el que se quiera tirar en marcha ya sabe lo que le espera: una estallada del 15.
Análisis de un realista: Es verdad que los resultados electorales obtenidos por la alianza nacionalista en Lanzarote en lo que se refiere al Senado dejan viva a CC pero también lo es que la dejan tocada seriamente del ala. No lograron el senador, que era el objetivo de esa alianza, y sacaron unos pésimos resultados al Congreso. Y lo peor no son los resultados sino el futuro del nacionalismo. Por lo tanto, sólo cabe una serena reflexión y una reformulación ideológica. Y, sobre todo, analizar tranquilamente si en Dimas está la tabla de salvación o el hundimiento definitivo de los nacionalistas canarios en Lanzarote. Si es pan para hoy y hambre para mañana. De momento, Dimas gana.
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