El País y los francotiradores
Todo el mundo sabe que El País pertenece al mayor grupo mediático del Estado español, el Grupo Prisa, y actualmente sigue manteniendo el liderazgo como diario generalista más vendido y leído de España. Su tirada es de más de 560 mil periódicos diarios y su línea editorial-ideología política es la socialdemocracia. En cuanto a la información del lunes de Semana Santa sobre Lanzarote, su planta hotelera y su comparación con Marbella aún es pronto para conocer el alcance y el daño que puede causar a la Isla. En la edición anterior de Lancelot me hallaba ausente de la isla por lo que me imposibilitó escribir la sección presente. Pero quiero, aunque tarde, exponer mi gran disgusto, por considerar injusto el tratamiento utilizado para confundir a los lectores del rotativo citado. Tengo que decir que soy lector habitual de sus ediciones, sobre todo, y por cuestiones de tiempo, las del fin de semana, y lo soy desde su fundación en marzo de 1976, por entonces estudiaba Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona. Quiero decir con esto que conozco su trayectoria, su fuerte compromiso con la democracia antes del 23 F, por su riguroso tratamiento de la información, estableciendo control de calidad, siendo el primero que crea la figura del “Defensor del Lector” y sobre todo, y que sirvió de referencia en el mundo del periodismo, por redactar y publicar un Libro de Estilo, algo parecido a unos estatutos de fiel cumplimiento para todos su redactores. Por todo ello, y porque pienso que sigue la misma línea aunque su presidente Jesús Polanco haya fallecido, me ha extrañado mucho, aparte del disgusto, que la información sobre Lanzarote haya aparecido a toda plana en portada, en su edición nacional, con fondos tremendistas y extremistas, y lo que es peor, sin ser una información de actualidad, porque no aporta ninguna novedad, y tergiversa, no entro en la intención, datos y hechos que si se hubiesen contrastado y requerido fuentes de los perjudicados, en este caso de los promotores, empresarios, abogados y alcaldes, pues posiblemente la noticia carecería de los tintes catastrofistas por la que fue publicada y la buena y merecida imagen de Lanzarote no hubiese sido manchada. Porque basarse como fuente de investigación solo en los tejemanejes de sentencias que la mayoría de ellas son por problemas formales o irregularidades, dictadas por una Moratoria insular que está anulada en primera instancia, me parece falta de rigor por parte del periodista que bien lo han engañado (no es disculpa, por no contrastar la información) o la misma ha estado teledirigida por francotiradores lanzaroteños y canarios que ocupan cargos públicos, sin saber a ciencia cierta cuáles pueden ser los objetivos. Porque sería de mal nacido que un conejero o canario desease perjudicar la buena imagen turística de Lanzarote que sobrevive solo del monocultivo llamado Turismo.
Comparar Lanzarote con el desaforado desarrollo urbanístico y territorial de Marbella, las corruptelas y políticos en la cárcel que generaron una exacerbada alarma social etc., me parece impropio del prestigio de El País que ha creado una alarma innecesaria, por lo demás inexistente, en la isla.
Además el reportaje es inoportuno cuando se viene anunciando, por activa y pasiva, que la crisis económica viene, desconociéndose por ahora su dimensión, pero lo que está claro es que el desempleo sube, que la constitución de hipotecas ha caído sólo en Canarias un 42,42% y que la crisis inmobiliaria es una realidad que ya nadie oculta. Con respecto a Lanzarote que se gasta en promoción una millonada a través del Patronato de Turismo y del Gobierno de Canarias, nos parece que a los desalmados y canallas instigadores, si se confirma que son canarios, habría que declararlos personas non grata en la Isla de Lanzarote. Yo espero, apelando al prestigio de El País que igualmente haga un reportaje de la zona turística de Adeje en Tenerife, por los pelotazos denunciados y presuntas corruptelas y donde, precisamente, el grupo Prisa cuenta con diferentes urbanizaciones hoteleras, como el Hotel Abama, calificado como Cinco Estrellas Gran Lujo, por cierto, construido con mucho talento y calidad, que además cuenta con campo de golf propio.
Conclusión: Lanzarote no es Marbella y la isla seguirá cabalgando a los cuatro vientos a pesar de los canallas y traidores que pululan por la patria chica.
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