Isla imaginaria
En estos días se cumplió un año del pacto PSOE-PIL en las principales instituciones de la isla, Cabildo de Lanzarote y Ayuntamiento de Arrecife. La evolución del mismo, a mí, personalmente, me ha trasladado a una isla imaginaria, porque su progresión, no me deja ver la realidad, posiblemente para mitigar y atenuar el dolor que siento ante el gris panorama que contemplo, y lo que es peor no veo horizonte de que el desenvolvimiento de dicho pacto nos vaya a traer nada satisfactorio para la isla y lo digo porque, ante la situación del líder del PIL, con un camino cada vez más angosto y las actitudes de determinados dirigentes socialistas, me hace vaticinar un mediocre y deficiente caminar. En este año de gobierno se han tirado por la borda el PGUA, el famoso Proyecto Puerto-Ciudad, la estructuración de los Centros Turísticos, el convenio con la Universidad de Las Palmas, Inalsa y un largo etcétera que no quiero nombrar para no perturbar mi mente ni las de ustedes.
Cuando hablo de isla imaginaria es porque no me puedo creer lo que veo. La falta de responsabilidad de los altos mandatarios que, no sólo han malogrado proyectos aprobados con anterioridad al pacto sino incluso, compruebo que su gestión diaria puede llevar a la isla por derroteros nada halagüeños. Si a la crisis ya reconocida en el ámbito nacional, se suma la gestión frustrante que se están llevando en las dos instituciones más importantes de la isla, las alarmas de naufragio hace tiempo que se dispararon.
Los anhelos permanentes de que el pacto PSOE-PIL nos traiga buenas noticias hace tiempo que, al menos, para mí, se han esfumados. Yo he perdido toda esperanza. Y esto me entristece y lo digo con todas las consecuencias, y no me considero pitoniso. Observar la hemeroteca de los últimos doce meses me verifica lo que digo y por lo vuelvo a insistir que dicho pacto no tiene futuro, al menos en el Cabildo y en el Ayuntamiento de Arrecife, porque en Tías, San Bartolomé y Teguise la gestión, al menos, funciona, a pesar de las polémicas que continuamente se suscitan en Arrecife y Cabildo. Igualmente en Yaiza el nuevo equipo de gobierno, PIL-CC está trabajando y buscando soluciones para sanear la corporación y gestionar mejor los recursos que posee.
Aviso que con el tiempo el descalabro irá en aumento y su intensidad puede traernos consecuencias imaginables. Los actuales dirigentes de las formaciones políticas que gobiernan en la isla tendrán, en su día, que explicar a toda la población de Lanzarote el porqué están llevando a la isla a un callejón sin salida. Y porqué han estado mareando a la perdiz tanto tiempo con el Plan de Ordenación de Arrecife. He dicho perdiz y no garzas. A éstas se las quieren llevar a las inmediaciones del Cabildo. Posiblemente para que entretengan al personal político y los ilumine en estos tiempos de crisis, porque la realidad es que el paro sube y las empresas están cerrando su actividad o presentando regulación de empleo.
Me consta que en Canarias se están moviendo fichas y más temprano que tarde, posiblemente los posibles cambios y rupturas de pactos pueden afectar naturalmente a Lanzarote. Yo sólo digo que la isla necesita urgentemente un cambio y mucho sosiego para enderezar el rumbo y colocar a las instituciones en el lugar que se merece. La Oliva posiblemente sea el primer pistoletazo de lo que va a ocurrir en los próximos meses.
Ya anunciaba en otras entregas que esta vez el “lobo viene con los colmillos bien afilados”. ¡Sálvese quien pueda! Y en cuanto a los pactos, me da lo mismo uno que otro, pero lo que está claro es que no se puede gobernar con incertidumbre y ansiedad. Y lo que es peor, sin proyectos ni inversiones públicas. Espero salir pronto de mi isla imaginaria en la que estoy envuelto y volver a la realidad, pero, naturalmente, con un panorama más esperanzador.
|