Casi el 90% de la malvasía ya ha sido recogida, ahora le toca el turno a la moscatel, diego y listán negro.
Este año la uva ha sido temprana. La vendimia se ha adelantado tanto que incluso la cosecha de malvasía ya está casi terminada. Es la más madrugadora de Europa, y también la de más calidad desde hace años en la isla. Los bodegueros se muestran satisfechos con esta campaña, mientras que los agricultores siguen cogiendo uva, aunque sólo sea para consumo particular.
En plena recesión económica, la Primera Corporación paraliza las obras de 104 villas del Plan Parcial Playa Blanca y dificulta aún más la llegada de posibles inversores.
Cuando peor pinta la situación económica en Lanzarote, sobre todo en lo que se refiere al sector de la construcción, al Cabildo no se le ocurre otra idea mejor que paralizar lo poco que se estaba edificando en la isla. En esta ocasión, se han parado 104 villas del Plan Parcial Playa Blanca, echando abajo además un principio de acuerdo al que se había llegado con los promotores. La solución a este conflicto, que pasaba porque las instituciones se hicieran con una gran bolsa de suelo para dotaciones públicas, tenía el visto bueno de los empresarios y la presidenta del Cabildo. Pero parece que ciertos compañeros de Manuela Armas han echado por la borda esta oportunidad, aumentado la inseguridad jurídica y la negativa imagen que la isla tiene para los inversores.
El mal aspecto de algunas de las playas del sur perjudica a la imagen que se lleva el turismo de la isla.
Las playas del sur de Lanzarote no presentan su mejor aspecto este verano. Un tercio de ellas se han visto afectadas por la falta de arena, algunas hasta tal punto que presentan una imagen desoladora en pleno periodo estival. Mientras el sector turístico viene pidiendo a gritos desde hace un año un plan de recuperación de las llamadas playas turísticas, la Dirección General de Costas continúa dándoles largas. Y bien por desinterés de esta Dirección General o por falta de presión de las instituciones públicas implicadas, el plan no acaba de ponerse en marcha y los turistas sufren las consecuencias.
El rey de Qatar visita la isla, se gasta 40.000 euros en tres días y se convierte en el claro exponente del visitante de alto poder adquisitivo que debe buscar la isla.