Amable, cordial y sereno. Fabián Martín nos recibe en su despacho del Cabildo con una sonrisa en los labios, y con café sobre la mesa. Es la primera vez que Martín habla tranquilamente con Lancelot después de que se convirtiera en vicepresidente del Cabildo. Muchas cosas han pasado desde entonces, y en esta entrevista, el hijo del líder del Partido de Independientes de Lanzarote hace un repaso por los principales asuntos que debate la isla, y por la difícil situación que ha vivido su partido. Un enorme informe sobre el futuro carril bici de Lanzarote es la última imagen que llama nuestra atención mientras se somete a la tradicional sesión de fotos, que según asegura aún no domina, y charla amigablemente.
“De nada vale gastarse el dinero en promoción turística si desde otra parte
del Cabildo se genera inestabilidad”
Los feriantes aseguran que los lanzaroteños no gastan ni una cuarta parte de lo que invertían antes en los ventorrillos y atracciones de San Ginés.
Coches de choque, montañas rusas, caballitos, tómbolas, algodón de azúcar y la música muchos decibelios por encima de lo que mandan los cánones. Todo indica en Arrecife que han llegado las acostumbradas fiestas estivales de la capital, los “sangineles”. Todo, menos lo más importante: la gente. Los lanzaroteños acuden como cada año al recinto ferial, pero no están gastando tanto dinero como otros años en las atracciones y en los puestos de comida y bebida. La crisis ha extendido sus largos e interminables brazos para señalar directamente a una de las tradiciones festivas más características de la capital.
Tras echarse en cara mutuamente el retraso, el Ayuntamiento arrecifeño y el Cabildo se ponen manos a la obra para echar a estas aves del “Parque Viejo” y comienzan a arrancar los setos.