Arrecife, no te quieren
Mientras el grupo de gobierno en el Ayuntamiento de Arrecife, en plena minoría, sigue “trabajando” y ya preparan los próximos carnavales, que en esta ocasión versará en la figura del excéntrico artista Michael Jackson -¡la imaginación al poder!-, la oposición compuesta por el PIL, PP, CC y PNL (además de Alternativa Ciudadana) se entretienen en continuas y ya cansinas –para muchos- negociaciones al fin de llegar un acuerdo y presentar una moción de censura al actual alcalde socialista, Enrique Pérez Parrilla. Está demás decir que por mucho empeño y horas que le dedique el actual grupo de gobierno, es imposible sacar adelante los grandes proyectos pendientes en el ayuntamiento capitalino. Si antes de romperse el pacto con el PIL, la parálisis era más que patente, ustedes me dirán ahora si los siete concejales socialistas son capaces de hacer algo digno para la ciudad. Y no le echo la culpa a la mayoría de los concejales sino a su regidor y a la política practicada en estos años de poder. Los problemas de Arrecife cada día se acumulan y la falta de liderazgo y visión de futuro impiden la búsqueda de soluciones urgentes. Mi crítica también se la dirijo a los partidos que se unieron afortunadamente para censurar a Manuela Armas y, ahora, son incapaces de encontrar la forma de conformar un grupo de gobierno para dirigir la tercera capital de Canarias. Yo no digo que no haya buenos propósitos pero lo que la gente percibe es que su ayuntamiento no tiene en estos momentos estabilidad y exige, cuanto antes, que la oposición se ponga de acuerdo, una vez que al PSOE le fue incapaz de conformar un grupo de gobierno estable y mayoritario. Según mis fuentes el pacto no se ha firmado entre el PIL-PP-CC-PNL porque Luis Morales, portavoz municipal de CC se opone, aunque sí me consta que las dos concejales nacionalistas, han manifestado -off the record- que ellas están dispuestas a hacer lo que la dirección de CC le imponga. Si eso se confirma es posible que a mas tardar al principio de la próxima semana se podría llegar a un pacto, y solo faltaría la elección de alcalde, que todos los tiros apuntan a Pedro de Armas y, en su defecto, Cándido Reguera. Son dos buenas opciones, conociendo la trayectoria de ambos políticos, en cuanto acumulan en sus espaldas mucha experiencia y poseen dotes de gestión.
Todo lo que no pase por dar estabilidad a la corporación municipal de Arrecife -que ya es un clamor por todo lo que ha pasado-, sería contraproducente, porque continuar el largo periodo de estancamiento, sencillamente, es dejar la ciudad a la deriva total. El cambio producido en el Cabildo debe servir de ejemplo porque la sensación –a pesar del poco tiempo que llevan los actuales dirigentes- es positiva y ya esta semana aprueban los presupuestos del 2009 y en diciembre los del 2010. Esto es pisar fuerte el acelerador y sirve a la misma vez para transmitir estabilidad y buena gestión a una población castigada severamente por la recesión económica y las malas prácticas desarrollada por el anterior grupo de gobierno. Vuelvo a repetir que hay que despejar urgentemente el sombrío futuro que desde muchos años ha predominado en una ciudad que tiene derecho a decidir su futuro a través de los representantes elegidos. Todos los ciudadanos de Arrecife solo quieren que sus políticos correspondan a sus ilusiones y puedan vivir en una ciudad digna y con bienestar. Dejo constancia que yo no estoy en contra de los concejales socialistas en el Ayuntamiento capitalino. Sí he sido y sigo siendo muy crítico con la política de su alcalde y las directrices llevadas a cabo contra de los intereses generales. El ejemplo más palpable fue cuando decidió cargarse el nuevo plan de ordenación urbana y el plan Puerto-Ciudad para favorecer a unos pocos. Esta historia se sabrá en su momento con todos los detalles. Sólo espero que el anterior primer teniente de alcalde y ex presidente del PIL, Antonio Hernández, lo manifieste públicamente. Estoy seguro que se llevarán una gran sorpresa. Yo si sé los detalles. Sólo necesito las pruebas para, en uso de la libertad de expresión y del derecho a la información que tienen los lectores, poder contarle la autentica verdad de un hecho que sólo ha tenido como consecuencia la paralización y el deterioro de una ciudad que parece que no la quieren algunos. Todavía queda un año y medio para las elecciones. Queda tiempo para volver a resucitar los proyectos y devolver la esperanza a los más de 60 mil habitantes que viven en Arrecife.
No se puede simplificar –como algunos pregonan- que no hay tiempo. Si lo hay. Para lo que no debería haber tiempo es para los Michael Jackson y otras tonterías para entretener al personal. El Carnaval del próximo año debería dedicarse a la trágica comedia que se ha vivido en estos últimos años, con las mentiras, traiciones y oportunidades desaprovechadas. Porque Lanzarote no se ha merecido la decadencia que determinados políticos sin escrúpulos han llevado a la misma. Sirva de ejemplo la mierda –con perdón- acumulada y los olores insoportables del vertedero de Zonzamas. Esto es lo que nos ha dejado como “herencia” la política “sostenible” y medioambiental de la que fuera presidenta del Cabildo. Además, presumía de practicarla, ¿en China? ¡Vaya descaro!
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